LEA AQUI GRATIS CADA SEMANA en abierto los ANALISIS DEL SERVICIO ANALÍTICO-INFORMATIVO DE LA RED VASCA ROJA (Una ojeada a la cara oculta -vasca- del Estado español) seis meses después de su fecha de emisión.

      ANÁLISIS MENSUALES

      (ocho mil palabras)


      10-02-2000. Análisis EXTRAORDINARIO del mes de enero del 2000 del Servicio analítico-informativo de la RED VASCA ROJA


      6.4. LA SOCIEDAD ESPAÑOLA ACTUAL PADECE UNA GRAVÍSIMA AMNESIA HISTÓRICA INDUCIDA QUE LE IMPIDE SABER QUIÉN ES, DE DÓNDE VIENE, QUÉ LE HAN HECHO Y LE SIGUEN HACIENDO Y POR QUÉ Y POR QUIÉNES SE LO ESTÁN HACIENDO.

      La sociedad española, la formación social española, está enferma. Envilecida, encanallada, alienada. Lo escribo con tristeza. Nací en esa sociedad en 1937 y formé parte de la misma hasta que en 1980 me borré de ella y pasé voluntariamente a formar parte de la sociedad vasca. Desde que a los 14 años recibí la información básica necesaria para ello, la admiré por haber intentado en 1936 tomar el cielo por asalto e intentar hacer la Revolución europea más importante del siglo XX después de la rusa. Conservo aún esa admiración por esos motivos. Luego, desde que tuve 18 años y durante 25 (1955 a 1980), luché como pude y supe contra la dictadura franquista que la oprimía, asfixiaba y masacraba, confiando en que sería posible romper los yugos que sufría sobre las espaldas de los canallas que los sujetaban. A mi pesar hube de reconocer que no fue posible y que esos 51 años (1939-1980) del terrorista uso de la violencia por el Régimen capitalista de excepción que era la dictadura franquista y por su prolongación juancarlista, disfrazada de democracia, habían producido daños persistentes, duraderos, profundos y espantosamente vigentes en la psicología profunda de las masas españolas, domésticándolas y aherrojándolas.

      El eficaz mecanismo para esa domesticación ha sido el uso del terror fascista (centenares de miles de fusilados durante la "PAZ DE FRANCO") como bisturí para efectuar una lobotomía colectiva, para implantar en las masas españolas una AMNESIA HISTÓRICA inducida. Para borrar de ellas la memoria de su heroico intento de 1936 a 1939, para colocar encima como en un palimpsesto la FALSA CONCIENCIA, la FALSA MEMORIA, la FALSA HISTORIA construida por la canallesca Iglesia Católica Española como agente educativo clave durante la dictadura, como "intelectual orgánico colectivo" de esa dictadura. Todavía hoy el Papa Juan Pablo II anda alimentando esa mentira beatificando y canonizando "Mártires de la Cruzada Española". Todavía hoy siguen burlándose los "intelectuales" españoles de los mínimos intentos que se hacen para restaurar la verdad histórica sobre esa "Cruzada". Citaré un solo botón de muestra al respecto: el día 8 de julio de 1999 EL PAIS publicó un artículo de Jaime García Añoveros titulado Verdad oficial, en el que, entre otras cosas, decía que:

      "Entre las aprobadas este año (y por unanimidad) hay una en la que "el Congreso de los Diputados insta al Gobierno a que manifieste oficialmente que la autoría de la destrucción de Gernika, el 23 de abril de 1937, fue llevada a cabo por la Legión Cóndor alemana, por orden del General Franco y no por los llamados rojos separatistas". Es maravilloso. No sé a qué registro o archivo oficial tendrá que acudir el Gobierno para certificar lo solicitado. Tampoco sé qué tiene que ver este Gobierno, ni los anteriores democráticos, ni los futuros, con actos de guerra de hace más de 60 años; ni qué puede añadir a lo que es conocido hasta la saciedad, es decir, que, como dice la propuesta, el bombardeo de Gernika fue obra de la Legión Cóndor alemana, en casi el único supuesto, por cierto, en que la guerra civil española sirvió de campo de experimentación de acciones militares plenamente desarrolladas en la II Guerra Mundial (Coventry, Dresde, Colonia...); ni qué extraño precedente se establece si vamos a poner al Gobierno español a desmentir todas las mentiras y falsedades que se dijeron, y aún dicen, sobre la guerra civil, la República y otras guerras anteriores y posteriores (que Azaña no era homosexual, que el Maine no fue hundido por los españoles, que los jesuitas no envenenaron las fuentes de Madrid, que Besteiro no cometió el delito de "auxilio a la rebelión"...); ni qué extraña mentalidad hay que tener para traer esto a colación ahora, y nada menos que "por unanimidad del Congreso"; ni qué vía mental puede conducir a instar a un Gobierno a constituirse en historiador diplomado, oficial y creíble; ni qué pinta el Gobierno en cuestión que ni siquiera fue la obra de un Gobierno antecesor remoto, sino de los generales alemanes y, en su caso, españoles que tuvieran que ver con tan sabido y brutal bombardeo. Es de admirar el deseo unánime de nuestros parlamentarios demócratas de que una verdad histórica seria se transforme en "verdad oficial"; historia oficial que siempre huele a dogma político; no es que por hacerse oficial una historia sea menos verdadera, pero se hace innecesariamente sospechosa."

      Es incesante la labor que para mantener la AMNESIA HISTÓRICA inducida en las masas españolas realizan canallas como éste. O como los canallas diputados del PSOE y del PP en el Parlamento de Gasteiz que el 29 de junio pasado votaron en contra de la proposición no de ley sobre la conmemoración del 60ª aniversario del exilio de miles de ciudadanos vascos tras el final de la Guerra de 1936-1939. La proposición, aprobada con los votos de los partidos firmantes del Acuerdo de Lizarra-Garazi (PNV, HB, EA, IU-EB), recuerda el exilio de los vascos y condena el "levantamiento militar fascista contra las instituciones de la Segunda República española y las naciones catalana, gallega y vasca que supuso una larga y cruel guerra".

      Las y los súbditos del Estado español que tienen mi edad (62 años) o más sumamos casi nueve millones (8.887.846 sumábamos las y los que teníamos 60 años o más en el Censo electoral utilizado en las pasadas elecciones del 13 de junio de 1999). Casi nueve millones que hemos padecido íntegramente los decenios de la dictadura de Franco y los casi 25 años de su prolongación juancarlista. Sólo un poco más de un millón y medio (1.656.883) de esos casi nueve millones tenían 17 o más años cuando comenzó la Revolución española de 1936 y pueden por ello tener recuerdos directos de ella. Los demás padecimos el indoctrinamiento y la falsificación de la Historia impartidos en los diversos ciclos educativos. Sólo una pequeña, mínima, parte pudimos tener acceso a fuentes alternativas sobre los hechos.

      Naturalmente hay que añadir a los amnésicos históricos inducidos que tenemos 60 ó más años, los casi diez millones (9.761.363) que en ese Censo tenían de 40 a 59 años y que si estudiaron Primaria y Bachillerato lo hicieron también bajo Franco. Y los 3.116.165 con de 35 a 39 años en el Censo que estudiaron la Primaria también así. Es decir sumamos mas de VEINTE MILLONES los hoy súbditos del Estado español que no vivimos la Revolución y la Guerra españolas de 1936-1939 a no ser como bebés o niños pequeños y cuyas mentes fueron intoxicadas con las mentiras, tergiversaciones y falsificaciones que sobre esos fundamentales hechos históricos para nuestras vidas se nos hicieron aprender de memoria en todos los ciclos de enseñanza.

      No se crea que es mucho mejor la información histórica sobre la Revolución y la Guerra españolas de 1936-1939 que tienen los otros más de once millones (11.103.986) de súbditos del Estado español que en el Censo electoral usado el pasado 13J tenían de 18 a 34 años y que, por tanto, han recibido la mayor parte o toda de su enseñanza primaria, secundaria o superior bajo el reinado del Rey que Franco nombró. Recuérdese que NO HUBO RUPTURA entre ese reinado y la dictadura de Franco. Recuérdese que el juancarlismo es la prolongación del franquismo. Que NO HUBO DEPURACIÓN DE RESPONSABILIDADES. Que siguieron en sus puestos los mismos catedráticos, los mismos jueces, los mismos funcionarios, los mismos militares, los mismos policías y guardias civiles torturadores y asesinos del franquismo. Que ninguno de ellos pagó NADA, ninguna pena, ningún juicio, ningún reproche por sus conductas criminales ni por sus latrocinios.

      Ni siquiera la mínima reparación de contar a las masas españolas esos crímenes y esos latrocinios.

      Peor aún. Los policías y guardias civiles torturadores y asesinos del franquismo fueron ASCENDIDOS a los más altos puestos en la "democracia" juancarlista. Por citar un solo ejemplo, Alí Babá Felipe González, el jefe de los 40.000 ladrones del PSOE, ascendió a un notorio torturador de comunistas durante la dictadura, Jesús Martínez Torres, al puesto de Comisario General de Información (Véase en las Hemerotecas: Revista TIEMPO nº162 17-23 junio 1985. Tema de portada: Las víctimas de Martínez Torres dan la cara. LOS TORTURADOS POR LA POLICÍA REPLICAN A FELIPE)

      Ahora bien, si durante la dictadura franquista las escuelas primarias, los Institutos de Bachillerato y la Universidad falsificaban la Historia de la Revolución y Guerra españolas de 1936-1939 y la orgía de fusilamientos y torturas de los años cuarenta, la prensa, radio y televisión franquistas siguieron ocultando durante los cincuenta, los sesenta y los setenta las nunca interrumpidas torturas y asesinatos perpetrados por los policías y guardias civiles españoles. Y la prensa, radio y televisión españolas del juancarlismo han continuado su cómplice tarea de ocultar y minimizar las torturas y los asesinatos que han seguido y siguen perpetrando. Ahora la técnica de ocultación es más refinada. Se airean unos pocos casos (los del GAL, por ejemplo) para, precisamente, subrayar mentirosa y torticeramente que "se trata de casos aislados, de la excepción que confirma la regla de un comportamiento correcto".

      Es así como la enferma sociedad española de hoy reproduce, respecto del franquismo y sus secuelas y respecto de su prolongación por el juancarlismo, el síndrome de la enferma sociedad alemana sobre el nazismo y sus secuelas. Síndrome que reúne dos síntomas clave. El de "yo no sabía nada, no me enteraba de nada". Y el de "aquello tuvo sus razones y se exageran mucho las consecuencias." Naturalmente, ambas afirmaciones son falsas. Ni se exagera ni era ni es tan difícil enterarse, si uno se empeñaba o se empeña en ello y no cedía ni cede ante el terror. Pero la enferma sociedad española de hoy aplica concienzudamente el viejo aforismo: "Ojos que no ven, corazón que no siente".


      DATOS ESTADÍSTICOS SOBRE FUSILADOS, PRESOS Y REPRESALIADOS

      Comenzaré por reproducir amplios fragmentos del artículo de José Tusell, titulado "Los muertos de Franco", publicado en EL PAÍS el 23 de diciembre de 1997. Dice Tusell:

      "En nuestro país, por desgracia, las fuentes de archivo son más imperfectas que en otras latitudes y, de momento, sólo tenemos cifras parciales. La primera evaluación del número de ejecutados después de la guerra civil la realizó Ramón Salas y computó 25.000, que luego fue ascendiendo hasta unos 30.000. Pero esta cifra debe considerarse como mínima, porque el procedimiento para llegar a ella ha sido sometido a controversia. Los más recientes estudiosos -Solé, por ejemplo- han elevado el total a unas 50.000 ejecuciones. Sin tener en cuenta que la población española era algo más de la mitad de la francesa, resulta correcto decir que, EN EL MÁS BENEVOLENTE DE LOS CASOS, FRANCO MANDÓ MATAR A 20 VECES MÁS ESPAÑOLES QUE EL NÚMERO DE FRANCESES EJECUTADOS TRAS LA LIBERACIÓN.

      Pero, además, la represión fue realizada sin garantías judiciales mínimas, resultó muy duradera y solapó procedimientos persecutorios, uno tras otro. Todos los juicios fueron militares y en ellos fueron admitidos como prueba, a título de ejemplo, informes policiales en los que sin prueba se atribuía al acusado que vivía de una mujer que prostituía a sus hijas (así le sucedió a Companys). Eran habituales los juicios de 15 personas a la vez en la misma causa o despachar a un número semejante en tan sólo una hora. Al margen de las ejecuciones, las penas de prisión fueron durísimas y prolongadas: en Córdoba, por ejemplo, se ejecutó a 1.600 personas, pero fueron juzgadas 27.000. EN LA PRIMERA POSGUERRA HUBO CASI 300.000 INTERNADOS, CIFRA QUE SÓLO SE REDUJO A UNA DÉCIMA PARTE EN 1950, 12 AÑOS DESPUÉS DE LA GUERRA CIVIL, y aun así más que duplicaba el número de presos existente en la República.

      A este tipo de represión se sumó además la profesional y la económica. Nada más descriptivo del espíritu de la posguerra que la pregunta hecha a uno de esos presos, de nombre Julián Marías: se le interrogó acerca de qué era, en pasado, como si hubiera perdido cualquier derecho al trabajo por el solo hecho de ser derrotado. Fue así en innumerables casos, empezando por el Ejército mismo. Sólo tenemos datos parciales que se refieren a los niveles más altos de la Administración -lo que hace presumir una significación política conservadora-, pero que bastan para demostrar una radical voluntad depurativa y de ruptura con el pasado: un tercio de los profesores universitarios, el 14% de los jueces, el 22% de los fiscales y el 26% de los diplomáticos recibió algún tipo de sanción. Todo hace pensar que en rangos inferiores la depuración fue más dura: el 78% de los empleados del Canal de Isabel II padecieron algún castigo. Al juicio sin garantías y la pérdida de trabajo se debe sumar, en fin, la represión económica. Sólo se ha estudiado en una provincia, Lérida, en donde afectó al 1% de la población. Afectó a los políticos reformistas del periodo anterior y suponía, por ejemplo, la confiscación de los bienes de la familia de Macià por la actuación del presidente de la Generalitat. MUCHOS DE LOS QUE LA PADECIERON TUVIERON NOTICIA DE ELLA DESDE EL EXILIO (UNAS 450.000 PERSONAS EN UN PRINCIPIO Y 165.000 DE FORMA DEFINITIVA ABANDONARON ESPAÑA COMO CONSECUENCIA DE LA GUERRA).
      ………
      Sencillamente, ésta es la verdad, tal como hoy día la conocemos, y está al alcance de todos llegar a ella. Tras esos datos existe un inmenso pozo de sufrimiento humano en gran medida evitable, porque, incluso después de una guerra, se podría haber elegido un camino de mínima reconciliación, cosa que no se hizo."

      Hasta aquí el artículo de José Tusell. Debo advertir enseguida que Tusell minimiza los datos conocidos. PORQUE FUERON MUCHOS MÁS LOS FUSILADOS POR LA DICTADURA FRANQUISTA EN LA PRIMERA POSTGUERRA. ALREDEDOR DE DOSCIENTOS MIL (192.684) SEGÚN CIFRAS OFICIALES DEL MINISTERIO DE JUSTICIA FRANQUISTA. Quizá 300.000.

      En efecto, Ramón Tamames ha estimado (con cálculos basados en los Anuarios del Instituto Nacional de Estadística de Franco) en una cantidad no inferior a 105.000 el número de ejecuciones entre 1939 y 1945, de ellas 103.129 entre 1939 y 1943 (página 353 de su libro "La República. La Era de franco", Historia de España Alfaguara y Alianza Editorial, Madrid, 1974, 2ª edición).

      Paul Preston cuenta que Franco "sólo estaba interesado en oír hablar de rendición incondicional. Su determinación de no llegar a ningún tipo de compromiso se reflejó después de la guerra…en las 200.000 ejecuciones sobre las que edificó su dictadura" (página 223 de su libro "La guerra civil española 1936-1939", Plaza&Janés Editores, Esplugues de Llobregat (Barcelona, 1987).

      Gabriel Jackson, en las primeras ediciones de su obra (la original en inglés The Spanish Republic and the Civil War 1931-1939, Princeton University Press, Princeton, New Jersey, 1965 y la primera en español La República española y la guerra civil , Grijalbo, México,1967) cuantificaba en 200.000 los prisioneros "rojos" muertos por ejecución o enfermedades de 1939 a 1943. En la página anterior a ese "renglón" incluía el siguiente párrafo:

      "De acuerdo con el tipo de evidencia cualitativa que hemos dado más arriba, y las indicaciones generales estadísticas de Elena de la Souchère, considero cierto que cerca de 2000.000 hombres fallecieron en los años 1939-1943. Un oficial de carrera y abogado, que sirvió con los nacionalistas durante la guerra y fue nombrado defensor en los juicios sumarísimos en masa, me juró que, basándose sólo en las listas del Ministerio de la Gobernación, sabía que hacia el final de la guerra mundial iban ejecutadas más de 300.000 (TRESCIENTAS MIL) sentencias de muerte. Un ex diputado republicano que dio estimaciones muy bajas para la represión en Asturias, que no luchó en la guerra y que pasó encarcelado los años 1939-1947, estaba absolutamente convencido, comparando las notas de su cárcel de gran ciudad con las de amigos que llevaron la cuenta en otras prisiones, de que 300.000 (TRESCIENTAS MIL) era una estimación MÍNIMA para la represión de la posguerra. En todo caso, LAS EJECUCIONES POLÍTICAS DE LOS NACIONALISTAS DURANTE Y DESPUÉS DE LA GUERRA CONSTITUYERON EL CAPÍTULO MAYOR DE MUERTES ATRIBUIBLES A LA GUERRA CIVIL."

      Jackson mantuvo en la edición española de 1975, una reimpresión de la cual en 1985 (Ediciones Orbis, Barcelona, 1985) manejo yo ahora, esos cálculos y esos párrafos intactos (paginas 466 y 465). Pero corrigió en el prólogo de esa edición de 1975 sus cálculos de muertos por la guerra civil reduciendo en un 50% su cálculo original de del número de ejecutados en represalia por los franquistas.

      AHORA BIEN, Max Gallo nos proporciona unas cifras OFICIALES franquistas. UNA CANTIDAD DE FUSILADOS EN LOS CINCO PRIMEROS AÑOS DE LA POSTGUERRA PROPORCIONADA POR EL MISMÍSIMO MINISTERIO DE JUSTICIA DEL GOBIERNO DE FRANCO. En su libro Histoire de l’Espagne franquiste, Robert Laffont, París, 1969 ( cito de la edición es español Historia de la España franquista, Ruedo Ibérico, París, 1971) nos dice en la página 66 que:

      "Según las cifras oficiales del Ministerio de Justicia (DECLARACIÓN HECHA A C. FOLZ, CORRESPONSAL DE LA ASSOCIATED PRESS) entre el mes de abril de 1939 y el 30 de junio de 1944, 192.684 personas fueron ejecutadas o murieron en prisión; cifras oficiales que excluyen naturalmente las liquidaciones sumarias de los primeros meses. Pero ¿quién puede afirmar incluso que abarcan a TODAS las ejecuciones, cuando el simple hecho de haber sido oficial del ejército republicano llevaba al patíbulo, cuando 6.000 maestros fueron fusilados, así como un centenar de profesores de universidad de un total de 430?"

      En el párrafo anterior Gallo ha recogido que "el periodista inglés A.V. Philips cuenta en 1940 (Spain under Franco, Londres, 1940) después de haber pasado ciento treinta y dos días en las cárceles de Madrid que…EN ONCE MESES (DE MARZO DE 1939 A MARZO DE 1940) SE EJECUTARON EN MADRID CERCA DE CIEN MIL REPUBLICANOS".

      Y en la página siguiente reseña un informe a Mussolini emitido por Ciano, su yerno y Ministro de Asuntos Exteriores, después de entrevistarse con Franco ene un viaje oficial suyo a España en julio de 1939: "Las ejecuciones son todavía muy numerosas: sólo en Madrid hay de 200 a 250 diarias, en Barcelona 130, 80 en Sevilla que no estuvo nunca en poder de los rojos".

      Max Gallo añade: "Lo que da para Madrid un mínimo ¡de 6.000 ejecuciones mensuales! No estamos lejos de las cifras del inglés Philips."


      DATOS ESTADÍSTICOS SOBRE LAS SECUELAS DE LA REPRESIÓN

      "El Estado del bienestar español (que añade a la capacidad adquisitiva de la población española a través de transferencias y servicios sociales y sustrae de esta capacidad a través de impuestos y tasas) reduce el nivel de pobreza (definido como la mitad de la renta mediana del país) de un 28,2% de la población a un 10,4%, reduciendo así la pobreza en un 63,1%. En comparación, el Estado del bienestar alemán reduce la pobreza en un 80,6%; el sueco, en un 80,4%; el danés, en un 72%; el holandés, en un 70%, etcétera. El efecto redistributivo del Estado de bienestar español es algo mayor entre los ancianos, debido primordialmente a las pensiones de vejez, sin las cuales el 68% de los ancianos en España serían pobres. Tal reducción de la pobreza es, sin embargo, mucho menor entre los niños, siendo sólo de un 38,2%, y ello a pesar del discurso retórico profamiliar de la cultura oficial del país. (Smeeding, T. M. Finantial Poverty in Developed Countries, L. I.S, 1997). TALES NIVELES DE POBREZA SON INDICADORES DE LAS DESIGUALDADES SOCIALES DE RENTA Y PROPIEDAD EN ESPAÑA, DE LAS MÁS ALTAS EN LA UE.

      Esta escasa equidad de las políticas públicas del Estado español SE BASA EN LA HERENCIA HISTÓRICA DE CUARENTA AÑOS DE DICTADURA (EJERCIDA PRIMORDIALMENTE EN CONTRA DE SUS CLASES POPULARES), QUE SE CARACTERIZÓ POR SU GRAN REPRESIÓN, POR SU ÉNFASIS EN MANTENER EL ORDEN EXISTENTE Y POR SU ESCASA SENSIBILIDAD SOCIAL. Incluso hoy día, y como resultado de aquella herencia, España es uno de los países de la UE con mayor número de policías por 1.000 habitantes (con un porcentaje mayor de su población encarcelada) y menor número de trabajadores de atención socio-médica comunitaria por 1.000 ancianos"

      (Fragmento del artículo de Vicenç Navarro, catedrático de la Universidad Pompeu Fabra y autor del libro Neoliberalismo y Estado del bienestar, titulado "¿Estados impotentes?" Y publicado en EL PAÍS el 8 de enero de 1998).


      TEXTOS DE ARTÍCULOS

      Artículo de Eduardo Haro Tecglen titulado "El golpe que no cesa", publicado en EL PAÍS el 16 de septiembre de 1999

      "El Partido Socialista Obrero propuso el martes en el Parlamento una condena al "golpe de Estado fascista militar" y en homenaje al exilio, y el Partido Popular votó en contra: aquella guerra es esta. En realidad, la guerra civil es de antes de la guerra: de las militaradas del XIX, de los carlistones, de los apostólicos, de los caciques. Y claro que no ha terminado.

      El Mundo, en un cuasi editorial, piensa lo contrario, que no hay que reavivar más las dos Españas: "por favor", pide. Me sumo: que empiecen ellos. Me hubiera parecido también obvia la moción, y completamente inútil, de no ser por su resultado, que es revelador de una política de hoy mismo. Esa revelación, por encima de los cuentos de centrismo o de sensibilidad social, honra a quienes han votado no: son fieles a sus padres y a sus abuelos, a sus compañeros supervivientes: Fraga como arquetipo. Y a su Iglesia, y a su sentido de la propiedad, a su concepto del orden. El error de Felipe González fue el de creer lo mismo que dice El Mundo, pero desde el lado opuesto; y, si me apuro mucho, el mismo de Carrillo cuando su Partido Comunista, en pleno franquismo, proclamó la política de reconciliación nacional: ojalá se pudiera. Se reconcilió él solo.

      He aquí dónde están los dos hoy, González y Carrillo. Aquél todavía sigue justificando a Hassan II y a Pinochet: no puede ya ser otra cosa. Éste ha visto desvanecerse su partido, y hacerse sombra en el valle de las sombras electorales. El problema básico es que ellos quieren olvidar la guerra civil que perdieron, pero los que ganaron no quieren, y es lógico. Todos tuvimos muertos, asesinos y asesinados, hambres y prisiones, miedos y ruinas: PERO UNOS PERDIERON Y OTROS GANARON, Y LOS QUE GANARON NO VAN A DEJAR PERDER SU GOLPE PERMANENTE. Ni siquiera por una votación en el Parlamento: les hubiera dado igual votar sí en una moción sin efectos en su bolsillo, pero tienen necesidad de que se sepa quiénes son los rojos y quiénes los nacionales, y hasta qué punto la democracia de ahora, como caricatura de la II República, es un juego que hay que aceptar en el tono universal: como el Ancien Régime entró directamente en la Asamblea revolucionaria. Y se sentó a la derecha. "

      Artículo de Javier Ortiz titulado "Condenado 36", publicado en EL MUNDO el 16 de septiembre de 1999.

      "De haberme visto obligado a tomar partido en el debate parlamentario del pasado martes sobre si condenar o no el golpe militar de 1936, lo más probable es que hubiera hecho lo mismo que el PP: me habría abstenido

      Sólo que por razones opuestas a las suyas.

      Sostienen los de Aznar que el levantamiento del 18 de julio de 1936 pertenece ya a la Historia, por lo que no tiene sentido emitir un juicio político sobre él. Eso no es un argumento, sino una mera argucia. El nazismo es ya Historia -a mucho más título, porque los nazis ni vencieron ni gobernaron durante 40 años- e imagino que los parlamentarios populares no se negarían a condenarlo.

      Dicen también que es un error plantear esta polémica, porque resucita la maldición de las dos Españas. ¡Anda; así que los hechos históricos dividen a la sociedad española actual! ¡Qué pueblo tan culto, el nuestro! ¡Y yo sin saberlo!

      Sin querer, esta última objeción viene a explicar por qué creo que es una broma de muy mal gusto la condena del golpe militar de 1936 votada por el Congreso.

      Veamos: si se considera que el levantamiento militar de 1936 es condenable, se presupone que también lo será la causa que esos militares defendieron con las armas en la subsiguiente Guerra Civil, y el régimen político que nació tras su victoria en 1939, que se mantuvo hasta 1976. Y, por vía de consecuencia, también habrá que condenar -a penas de cárcel, si se tercia- a quienes fueron agentes de ese régimen entre 1939 y 1976. Por lo menos a los que ostentaron los más altos cargos.

      Llevemos el razonamiento a sus últimas consecuencias: condenar el levantamiento militar de 1936 -que la resolución del Congreso tilda erróneamente de «fascista»: no lo fue; lo devino con el tiempo- equivale a condenar también, por lógica coherencia, la llamada reconciliación nacional. Y con ella, los fundamentos mismos de la mitificada Transición.

      Otrosí digo: SI DECIDEN QUE LO QUE HICIERON LOS FRANQUISTAS FUE INACEPTABLE, HABRÁN DE JUZGAR NO MENOS INACEPTABLES LOS BENEFICIOS ECONÓMICOS QUE LOS FRANQUISTAS Y SUS COLABORADORES OBTUVIERON EN AQUELLOS AÑOS. DEBERÍAN EXIGIR QUE LOS DEVUELVAN.

      Pero el PSOE no quería para nada sacar esas consecuencias, y menos todavía enfrentarse a los beneficiarios del franquismo, con muchos de los cuales está a partir un piñón. Lo único que deseaba era poner en un brete al PP con una proclama perfectamente retórica, intrascendente, huera e hipócrita.

      Por eso yo nunca habría votado esa resolución. Me parece mal tomar el pelo a la ciudadanía."

      Fragmento del artículo de Juan Cruz titulado "Todos somos los otros", publicado en EL PAÍS el 12 de febrero del 2000.

      "Somos racistas, y tenemos en la amalgama de nuestra composición una larga historia de intolerancia, que no se cura en dos días ni en dos siglos. LA SOCIEDAD QUE DESPIDIÓ A FRANCO CUADRÁNDOSE NO HA TENIDO TIEMPO TODAVÍA DE RECICLAR EL NÚCLEO DURO FASCISTA QUE TIENE DENTRO; de vez en cuando esa caja negra del discurso anterior reaparece y ahí tenemos hablando a alcaldes que encienden la mecha de la supuesta rabia popular: ¡a por el negro, que es malísimo!"

      Fragmentos del artículo de Santos Juliá, catedrático de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales de la UNED, titulado "Rastros del pasado" publicado en EL PAÍS el 25 de julio de 1999.

      "España conoció hacia 1930 un momento de extraordinaria densidad cultural. La coincidencia de los prestigios que venían del 98 con la madurez de la generación del 14 y la avasalladora irrupción de la gente nueva, la que había nacido ya comenzando el siglo, convirtió con sus fuegos cruzados el marasmo que lamentaba Unamuno en aquel enjambre lleno de rumor renacentista que desde la lejanía evocaba Moreno Villa. No fue sólo una explosión artística y literaria: arquitectos, ingenieros, físicos, químicos, matemáticos, pedagogos y hasta filósofos, gentes que iban y venían por Europa y Estados Unidos, que dominaban, con el del arte, el lenguaje de la ciencia.

      Diez años después, de todo eso no quedó nada. Todo eso fue arrasado, exterminado. La magnitud de la represión y del exilio español de 1939 tuvo la dimensión de una catástrofe. Hasta Manuel de Falla, un beato en el más estricto sentido de la palabra, hubo de peregrinar a Argentina. NO QUEDÓ NADA, EXCEPTO CADÁVERES, CAMPOS DE CONCENTRACIÓN, CIENTOS DE MILES DE PRISIONEROS Y EXILIADOS, DECENAS DE MILES DE EJECUTADOS. MIL VECES PEOR QUE LA GUERRA, LA REPRESIÓN DESATADA DESDE EL DÍA DE LA VICTORIA DEJÓ TRAS DE SÍ UN CAMPO DE DESOLACIÓN DONDE ANTES CORRÍAN TORRENTES DE VIDA.

      El espacio devastado por las ejecuciones y el exilio fue ocupado por gentes que venían del catolicismo, del fascismo o de ambas cosas a la vez. Falange se catolizó, los católicos se falangistaron y España produjo a mansalva aquel híbrido que fue el intelectual católico-fascista. De lo nacido de ese cruce quedaron numerosos rastros: ceremonias medievalizantes, exaltación del Caudillo como enviado de Dios, asalto a las posiciones de mando, cruzadas contra la anti-España, celebración de desfiles y procesiones, intelectuales en botas y correajes.
      …….
      Quizá no sea preciso, en efecto, insistir: sólo insisten los maleducados. Pero, por lo que a esta generación se refiere, no es el caso de insistir, sino de conocer, pues los rastros que dejaron en el pasado han quedado como difuminados en sus memorias y recuerdos complacientes, o han sido calificados por sus discípulos como algo episódico y circunstancial que la transición a la democracia, con su exigencia de amnistía general, obligaba a olvidar. Y seguramente fue necesario olvidar como único medio de superar la escisión de la guerra, pero el olvido no se puede construir sobre un hueco de la memoria, sino sobre la comprensión de lo que fue.

      Conocer para comprender: ésa es la tarea todavía pendiente. Nuestro trabajo no es el del juez, sino el del hermeneuta. No se trata de remover lo que sus mismos autores tuvieron, cuando demócratas, como basura, para satisfacer no se sabe qué asuntos pendientes. DE LO QUE SE TRATA ES DE QUE UNA COMUNIDAD POLÍTICA DE CIUDADANOS LIBRES NO PUEDE CONSTRUIRSE SOBRE LA CENSURA DEL PASADO, SOBRE OBRAS COMPLETAS CUIDADOSAMENTE EXPURGADAS. Esa generación intelectual ha desempeñado un alto magisterio y ha cultivado la búsqueda del supremo valor de la verdad: que la verdad se haga sobre su pasado será el mejor homenaje que pueda realizarse a su memoria."

      Artículo de Fernando Delgado titulado "Estatua de Franco sin dueño", publicado en EL PAÍS el 8 de agosto de 1999.

      "Si te venden un jardín con estatua puesta, o lo heredas, caben dos posibilidades: que te desprendas de la estatua o que respondas de ella como su legítimo dueño. Isabel Tocino, en cambio, no debe de ser del mismo parecer en lo que tiene que ver con un jardincillo de su ministerio en el que Francisco Franco cabalga en bronce para satisfacer la devoción de sus seguidores y provocar la ira de quienes no lo aman. Aunque también es posible que hayamos creído que los patios y los parterres que adornan el Ministerio de Medio Ambiente son dominio del Estado cuando es posible que pertenezcan al Ayuntamiento de Madrid. En este caso se entenderá que si los jardines poseen una estatua sea el Consistorio tan propietario de su efigie como del suelo y de los tulipanes que la rodeen. Pero lo lógico es a veces lo imposible, de modo que si ya resulta extraño que el jardín no pertenezca al dominio de la señora Tocino, hallándose bajo su ventana, o que Álvarez del Manzano no lo quiera para su municipio, a pesar de prestarle sus cuidados, más raro aún parece que teniendo dueño el jardín, sea quien sea éste, lo habite un Franco de bronce al que nadie renovó jamás permiso alguno para instalarse allí en democracia, ni haya ahora quien quiera autorizar su desahucio. Tal anómala situación, derivada de la falta de un inventario que certifique quién pagó ese homenaje al dictador, frustra el deseo de la concejal de IU, Inés Sabanés, al pretender desterrar la imagen sin dueño de un espacio sin dueño. O facilita ese empeño: lo que de nadie es podrá ser, digo yo, del primero que pase. El disparate refleja lo que a cierta derecha española le sucede con Franco: no quieren que se les relacione con el sátrapa, pero huyen de toda molestia a su siniestra memoria. Y hasta la cuidan con discreción: limpian la estatua del Caudillo de huevos, tomates y pintadas o retiran las flores mustias de los homenajes del facherío. AL FIN Y AL CABO, SE EDUCARON CON LA FOTO DE FRANCO EN SUS ESTANTES: DÁNDOLE LA MANO A PAPÁ EN UNA AUDIENCIA O RECIBIENDO EL SALUDO REVERENTE DE ELLOS MISMOS. FOTO CON DUEÑO ÉSTA QUE HABRÁ SIDO RETIRADA YA DE LOS SALONES."

      Fragmentos del artículo de Ignacio Sotelo titulado "Dos formas de superar el pasado", publicado en EL PAÍS el 8 de junio de 1999.

      "A partir del 15 de agosto se trasladan Parlamento y Gobierno federal a Berlín.
      ......
      la fecha de inauguración de las distintas embajadas nos va a proporcionar un buen índice de la eficacia de los Estados que representan.

      Los países del eje, Italia y Japón, y aquellos que, como España, estaban próximos, cuentan con espléndidos edificios en Tiergarten. A finales de mayo ha empezado la restauración de los cerca de diez mil metros cuadrados de la antigua embajada mussoliniana, "respetando al máximo edificio y decoración", incluyendo las fasces de sus paredes interiores y la capilla con su sabor claramente fascista, según ha manifestado Vittorio de Feo, el arquitecto encargado de la obra, que, con su Gobierno, cree que no se debe falsificar la historia, disimulando en la restauración el espíritu que impregnó al edificio en su origen.

      De otra opinión parece ser el Gobierno español a la hora de restaurar la también enorme embajada de la Lichtensteinallee, muestra consumada de arquitectura nazi, debida a un discípulo alemán de Albert Speer, de la que deben desaparecer los abundantes símbolos del franquismo. Los italianos colgaron de un árbol a Mussolini, fundaron una república, y después de más de medio siglo de democracia no se les pasa por la cabeza pretender ocultar su pasado. LOS ESPAÑOLES, EN CAMBIO, QUE PERMITIMOS QUE FRANCO MURIESE AGARRADO AL PODER, EN UNA TRANSICIÓN TAN MODÉLICA QUE DEJÓ INCÓLUME TODO EL FUNCIONARIADO DEL ESTADO Y RECONVERTIDA A LA DEMOCRACIA LA CLASE POLÍTICA DEL ÚLTIMO FRANQUISMO -eso mismo es lo que quería el aparato estatal de la antigua República Democrática Alemana, clamando por el modelo español de transición-, EN LA RECONSTRUCCIÓN DE LA EMBAJADA DE BERLÍN ROMPE POR FIN CON EL PASADO FRANQUISTA. NUNCA ES TARDE SI LA DICHA ES BUENA."

      Artículo de Gabriel Albiac titulado "Hastío de Pinochet", publicado en EL MUNDO el 10 de febrero del 2000.

      "Demasiado largamente diferido, todo deseo se extingue y acaba por naufragar en asco: eso, al menos, aprendimos en aquel inacabable pudrirse, centímetro a centímetro, del viejo Franco merced a la voracidad exquisita de la necrófila familia y sus secuaces. En su tedioso ocaso hacia la nada, Londres al fondo, Pinochet se vuelve estiércol. Ser senil, claro está, de nada exime: ese viejo que, lento, se descompone en su herrumbre de vejiga inerte y neurona como cera derretida, fue un transparente monstruo, sobresaliente asesino en un siglo de finos virtuosos en el arte de la muerte. Ni aun la contigüidad de un juez tan extremadamente turbio como Baltasar Garzón podría borrar eso.

      Me aburre, sin embargo. Y es eso lo que más me desazona en estos días. Cualquiera de mi generación y de mi historia que no fuera un canalla hubiera arriesgado, no sin gozo, su vida, hace veinte años, por meterle a Pinochet una bonita bala entre los ojos. Hace ya casi un año, cuando empezó este carnaval de Londres, muchos me reprocharon recordar lo evidente: que un déspota no delinque nunca, porque él es la ley; QUE A UN DÉSPOTA SE LE MATA; y que cuando uno no ha tenido las narices o la capacidad técnica de hacerlo, debe al menos tragarse su vergüenza y no jalear los disparates judiciales, por mucho que esos disparates se ejerzan en beneficio de nuestros deseos.

      Me aburre, ahora. Tengo también la dura impresión de que me toman el pelo, de que alguien nos está echando la carnaza de un atroz moribundo para mejor nublar la visión de los atroces vivos. No es el nuestro un país en el cual ese olvido pueda fingir inocencia. LA DICTADURA AQUÍ DURÓ CASI CUARENTA AÑOS. NI UN SÓLO MILITAR TORTURADOR Y ASESINO, NI UN SÓLO POLICÍA TORTURADOR Y ASESINO, NI UN SOLO GOBERNANTE TORTURADOR Y ASESINO FUE AQUÍ JAMÁS JUZGADO. MUCHOS AÚN NO HAN MUERTO. Y el ministro de propaganda del general Franco cuando la tortura y ejecución de un dirigente comunista y dos militantes anarquistas en el 63, es hoy presidente de la comunidad autónoma gallega. El día en que don Baltasar Garzón procese por tortura y homicidio al crepuscular Fraga Iribarne podré tomarme en serio toda esta inmensa payasada suya de justiciero universal en derechos humanos.

      Fueron años atroces. Ni aun hoy puedo evocarlos sin ponerme enfermo. Años crepusculares: mediados los setenta, el castillo de naipes de los sueños se fue desmoronando carta a carta. La larga guerra fría entraba en su perpendicular más gélida. Chile contrarrestó Vietnam. Y aquella mala bestia de uniforme no habría movido un dedo si el Departamento de Estado americano no le hubiera dado minuciosa cobertura. No debe sufrir Garzón si Pinochet se le muere antes de tiempo. Siempre le queda procesar a Kissinger. Seguro que lo sacan hasta en la CNN."


      6.5. LA SOCIEDAD ESPAÑOLA ACTUAL ES UNA SOCIEDAD ALIENADA, ENVILECIDA Y ENCANALLADA POR LA IMPLANTACIÓN DE UNA FALSA CONCIENCIA NECESARIA ANTAÑO POR LA IGLESIA CATÓLICA Y HOY POR LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE MASAS Y OTROS APARATOS IDEOLÓGICOS DE ESTADO QUE LE MIENTEN Y ENVILECEN.

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